Estos son los enemigos que le roban naturalidad a tu belleza

Sin importar las condiciones en las que nuestra piel se encuentre expuesta, existen múltiples factores que pueden contribuir a la degradación progresiva de la dermis.

La piel es el órgano más grande del cuerpo y al mismo tiempo el más versátil de todos. Se encarga de proteger de agentes externos, controla la temperatura, se repara y lubrica a sí misma, elimina residuos del organismo y puede llegar a avisar de enfermedades internas con cambios en su color o textura.

Por otro lado, la humedad, la sal o los cambios de temperatura también pueden afectar por lo que mantener unos hábitos de vida saludable son claves para mantener una piel sana, o bien para recuperarla si se encuentra dañada.

Dentro de las causas principales que pueden disminuir la naturalidad están:
 Alcohol: El consumo frecuente de bebidas alcohólicas no sólo puede llegar a afectar la piel, también al hígado y sistema nervioso.
 Tabaco: Deteriora, opaca la piel y facilita la marca de arrugas.
 Dieta pobre en antioxidantes: Consumir grandes cantidades de grasas saturadas, así como un exceso de lácteos y azúcares, puede provocar la aparición de acné, dermatitis o erupciones por lo que se recomienda seguir una dieta rica en frutas y verduras ricas en antioxidantes (vitamina C y E).
 Radiación solar: Los rayos ultravioletas, así como las luz visible e infrarroja, pueden ser perjudiciales para la piel llegando a consecuencias nefastas como el cáncer. Sin embargo, el uso de protector solar ayuda a proteger la piel del impacto de los rayos de sol y de la contaminación.
 Contaminación ambiental: Es uno de los factores que más afectan el cutis al ser la zona más expuesta y es una de las causas de envejecimiento de la piel. Tener una rutina de limpieza facial tanto por la mañana como en la noche eliminará las partículas de contaminación que hayan quedado adheridas en los poros. Aire acondicionado: Deshidrata la piel dejándola vulnerable y seca.
 Alteraciones en el peso: Subir o bajar rápidamente de peso puede
dañar la elasticidad de la piel.
 Estrés y falta de sueño: Alteran los mecanismos de defensa naturales de la dermis disminuyendo su función barrera. Incluso ya existen estudios clínicos corroborando esta afirmación.

Lo anterior se puede prevenir teniendo una dieta saludable a base de frutas y verduras ricas en antioxidantes. Por ejemplo, en el caso del chocolate es preferible consumirlo de forma moderada, con un alto porcentaje de cacao que es rico en minerales como hierro, zinc y cobre. Todos estos son saludables para la piel, mientras que el chocolate con leche y azúcar tiende a producir granos e impurezas.

Igualmente, tener una rutina de limpieza por la mañana y por la noche para eliminar las partículas de contaminación junto con la aplicación de cremas anti-polución que ayudan a modular el exposoma cutáneo.

Finalmente, es importante tener en cuenta que dormir mínimo 6 horas diarias, realizar ejercicio y utilizar protector solar también son claves para mantener una piel saludable.

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